Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la fuerza de la emisión volcánica en una de las zonas geológicamente más activas del país nipón, lo que llevó a las autoridades meteorológicas locales a mantener los protocolos de vigilancia para alertar a las poblaciones cercanas sobre la caída de material piroclástico y las afectaciones al tráfico aéreo y terrestre.













