Al internarse en áreas agropecuarias, el felino ajusta sus patrones de caza a la disponibilidad de recursos: el ganado doméstico, al carecer de los mecanismos evolutivos de evasión de las presas silvestres, representa un objetivo de bajo costo energético y alto rendimiento calórico.
Metabólicamente, un ejemplar adulto requiere ingerir entre cinco y ocho kilogramos de masa muscular diarios para mantener su gasto cardíaco y termorregulación.