Cuando un convoy de camiones que transporta perecederos queda atrapado o destruido en un bloqueo carretero, la cadena de suministro de los centrales de abasto se rompe en cuestión de horas.
La pérdida de toneladas de productos frescos como jitomate, aguacate y cítricos, sumada al incremento en las cuotas de flete por el riesgo de siniestro, reduce drásticamente la oferta disponible en los mercados locales.












