Lo que empezó como simples imágenes editadas en un concurso de edición y relatos colaborativos en páginas de la comunidad, terminó escalando a nivel mundial hasta convertirse en videojuegos, series web y leyendas que nos dejaron a miles de chavos revisando dos veces debajo de la cama, mirando hacia la ventana en la oscuridad o apagando la luz del pasillo para correr a toda prisa hacia la habitación antes de que nos alcanzara la sombra.













