Obreros de la construcción desenterraron un tanque alemán Panzerkampfwagen V Panther (Sd.Kfz. 171) capturado por el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial.
Tras la victoria soviética, el blindado de 45 toneladas no fue exhibido como trofeo ceremonial, sino entregado a la universidad para servir como un rústico “foso blindado” donde los investigadores realizaban pruebas de detonación con materiales de alta energía en su interior.













