El impacto ocurrió por la combinación de una velocidad inadecuada para una zona habitacional y la falta de maniobras de desaceleración ante la presencia de elementos de menor altura sobre el asfalto.
Al momento del contacto, la fuerza de compresión ejercida por la distribución de peso por eje del vehículo sobre la masa corporal de los caninos superó la resistencia de su estructura ósea y visceral, provocando traumatismos contusos severos, fracturas por aplastamiento y daño interno masivo.