A diferencia del Halloween comercial importado, que prioriza el consumo masivo de disfraces y dulces en una sola noche, el Xantolo representa un ciclo prolongado de convivencia intergeneracional donde los barrios y comunidades participan activamente en la preparación de altares públicos, la velación en los panteones y la recepción de las almas durante los primeros días de noviembre.