El canino se había zafado accidentalmente de su sujetador y, presa del pánico, comenzó a desplazarse sin rumbo fijo entre los automóviles en movimiento. Gracias a la ágil reacción y el despliegue a pie del elemento policial, el animal fue interceptado a tiempo y entregado ileso a su dueña, la señora Sandra, quien entre lágrimas de alivio agradeció el oportuno rescate.