Durante este periodo vacacional, el riesgo de accidentes domésticos aumenta porque los menores pasan más tiempo en casa y, en muchos casos, sin supervisión constante.
Entre las principales recomendaciones están no dejarlos solos, mantenerlos alejados de la cocina mientras se preparan alimentos, cubrir los contactos eléctricos y revisar las instalaciones del hogar para reducir riesgos.