Luego de semanas buscando activamente trabajo en plataformas como LinkedIn o Indeed, mandas tu currículum optimizado a una vacante que se adapta de forma perfecta a tu perfil, pero pasan los días y nunca recibes una respuesta. Quítate la idea de que no estás calificado o que tu currículum está mal redactado; caíste directo en la sucia estrategia corporativa de las llamadas “vacantes fantasma”.