El gran problema de esta guerra invisible es que los inhibidores no discriminan, llevándose de encuentro la navegación de los repartidores, choferes y celulares de todos los ciudadanos a la redonda. Déjanos saber en los comentarios: si tu aplicación de mapas se volviera loca de repente, ¿pensarías que es una falla común de tu compañía, o sospecharías que estás cruzando por una zona bajo defensa táctica militar?