Las ceremonias conmemorativas desarrolladas en el Parque Memorial de la Paz de Hiroshima y sus inmediaciones reúnen anualmente a supervivientes de la tragedia —conocidos como hibakusha— junto con diplomáticos y activistas internacionales, en un firme y renovado llamamiento hacia el desarme nuclear y la consolidación de la paz mundial. Historiadores y promotores de los derechos humanos destacan que la preservación de esta memoria colectiva resulta indispensable para concientizar a las nuevas generaciones.