La madre se mantuvo a su lado nadando en círculos e intentando empujarla hasta que un grupo de personas intervino, moviendo la madera para abrir un estrecho canal por el que la pequeña foca logró escapar hacia aguas abiertas.
El clip acumula millones de reproducciones bajo titulares que celebran la “empatía humana” y el “amor maternal incondicional”.













