La ciencia médica explica que el sedentarismo y la pérdida gradual de masa muscular que ocurren al envejecer son los peores enemigos del corazón de un padre. Conforme pasan los años, el cuerpo humano quema menos calorías en reposo, lo que facilita la acumulación de grasa visceral, aquella que rodea los órganos internos y satura las arterias.











