Cuando una persona fallece en un accidente, el lugar debe ser asegurado para preservar evidencias. Después intervienen peritos y personal de Servicios Periciales, quienes documentan la escena antes del levantamiento del cuerpo. Posteriormente, este es trasladado al Servicio Médico Forense, donde se realiza la necropsia cuando la ley lo requiere para determinar la causa de muerte.