El increíble hallazgo se produjo 29 días después de los sismos, cuando brigadas y personas en la zona lograron localizar al animal entre los restos de concreto.
Tras ser puesto a salvo, el valiente sobreviviente pudo reencontrarse con su pequeña dueña, Victoria, una niña de 11 años que no había perdido la fe de volver a ver a su compañero.