Tras los primeros reportes de la sacudida, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, emitió una declaración urgente confirmando que ya se registran personas lesionadas así como el colapso de diversos edificios e infraestructuras en las zonas más cercanas al epicentro. Las autoridades gubernamentales y las brigadas de rescate han iniciado un despliegue masivo en el área afectada.