Ante la mirada atónita de decenas de pasajeros que esperaban la llegada del tren, los pequeños roedores intercambiaron manotazos y empujones por el dominio de migajas de comida dejadas por los transeúntes.
La impactante secuencia fue grabada en video y compartida masivamente en redes sociales, acumulando millones de reproducciones y convirtiendo a los dos animales en los inesperados protagonistas de la jornada urbana británica.