Durante décadas, la comunidad científica asumió que el intrincado pelaje blanco y negro de las cebras funcionaba como un mecanismo de camuflaje en las sabanas africanas para confundir a grandes depredadores como los leones.
Durante décadas, la comunidad científica asumió que el intrincado pelaje blanco y negro de las cebras funcionaba como un mecanismo de camuflaje en las sabanas africanas para confundir a grandes depredadores como los leones.